Los gatos, a diferencia de los perros, son animales territoriales, por ejemplo, los gatos tienen un comportamiento muy específico basado en la gestión de su territorio.
Solo cuando se sienten seguros en su territorio, desarrollan una relación con las personas o con otros animales.
Los animales territoriales como los gatos, tienen una relación muy fuerte con su territorio, mucho más fuerte que con sus ocupantes. Leer más...
Los animales solitarios como los gatos, necesitan independencia y privacidad. No les suele gustar compartir su territorio con otros individuos, sean estos otros gatos, otras mascotas o personas. Leer más...
Para ayudar a sentirse más seguros, los gatos marcan su territorio utilizando diversas señales visuales y olfativas. Este comportamiento es natural en los gatos y es necesario para su bienestar. Leer más...